Cine

La moderna y la bestia

Ya que se han hecho un sin fin de adaptaciones y nuevas versiones de todo lo pre-existente, ¿por qué no hacer uno de la bella y la bestia de 1991?. La versión de Walt Disney Pictures del cuento infantil, fue la primera película animada al estar nominada a los premios Oscar como mejor película. 26 años después aún sigue deleitando a los que crecimos con la película, así como con las nuevas generaciones.

Ya se ha hecho cansino la falta de imaginación y frescas idas del séptimo arte. Sin embargo, es una película de la misma compañía que siempre saca nuevas historias. Estés de acuerdo o no,  segura terminarás en el cine viéndola.

La Bella y la Bestia de 1991

La Bella y la Bestia de 1991. Foto cortesía de nocivodomingo
Esta obra maestra de la animación se ganó el honor que ninguna otra película de Disney o de otra productora de animación había logrado: nominación a mejor película del año. La crítica simplemente amó la película. Contó con el 92% de la aprobación de los críticos. No solo los pequeños disfrutaron la película, fue un éxito con el público adulto.

La música que está al nivel de tan elaborada animación fue un trabajo Alan Menken y Howard Ashman. Quienes brindaron a la historia un ambiente perfecto.

La Bella y la Bestia de 2017

 

Versión de 2017. Imagen cortesía de 54disneyreviews.com

Esta versión protagonizada por Dan Stevens y la famosa Emma Watson, relatan la historia de manera más adaptada a estos tiempo. En la película original el personaje de Bella es una chica que disfruta de leer y siente que no encaja en el pequeño pueblo en el que vive. Su deber social es casarse con el hombre más prestigioso y tener un montón de hijos – idea nada agradable para ella-. Aparentemente Watson quería que la muy adelantada para su época. Bella tiene nuevos atributos que demuestran que tan capaces somos las mujeres.

También, como toque extra, el personaje de Lefou es el primer personaje homosexual. Al menos reconocido en el universo Disney. Una noticia que no agradó mucho a los padre conservadores que aún abundan en el mundo.